LIGA DE FÚTBOL ARQUITECTÓNICO TEMPORADA 2006-2007
 

1ª Jornada. 28 de Octubre de 2006

ARQUITECTOS ALICANTE C.F. 1

ARQUITECTOS ALBACETE C.F. 0

 

IMPULSO JUVENIL


LOS DE ALICANTE, CON UN EQUIPO REMOZADO, MANTUVIERON A RAYA A LOS MANCHEGOS DURANTE TODO EL ENCUENTRO

FORMACIONES

ARQUITECTOS ALBACETE C.F.

ARQUITECTOS ALICANTE C.F.

ANTONIO AROCA

CARLOS

ÁNGEL MASCAGNI

ANDY

LEO

ANTONIO

BENITO

RAMÓN MAESTRE

JUAN RUESCAS

ANDRÉS

PEPE MASCAGNI

ABEL

BLAS AROCA

DANIEL

TONI

RAFA PÉREZ

CESAR

SANTI

JESÚS MORAGA

GINÉS

ÁNGEL MILHOJAVIC

FELIPE

JULIÁN (YUYI)

PABLO

TOMÁS SALTO

GUS

EMILIO

DANI

ESTEBAN

CARMELO

JOAQUÍN

IVÁN

 

FERNANDO

 

MIGUEL ANGEL CAMPOS

 

ROQUE, JAVO, LUISINHO

 

JAVIER MARTÍN (Portavoz)

AGUSTÍN ESPARCIA (trainer)

JOSÉ ENRIQUE HUERTA (Trainer)

GOLES

Segunda parte

1 - 0       (m 52). Brioso ataque de la delantera alicantina con pase de Andrés a Fernando Valderrama, que supera por velocidad a los defensas y lanza un pase de la muerte que aprovecha Andrés para, desde el borde del área grande, conectar un disparo raso que se cuela por la cepa del palo izquierdo de la portería de Antonio, sin darle tiempo a reaccionar.

ARBITRO

Volvió a fallar la intendencia alicantina, y llegó la hora de iniciar el encuentro sin que hiciese acto de aparición arbitro homologable. El ínclito Jesús Cano - profundo conocedor de las lides del fútbol arquitectónico - se prestó para sacar a los suyos del trance y asumió el papel de dirimente de la contienda. Con desparpajo y socarronería supo llevar el partido y salir airoso de las múltiples contestaciones que sufrió por los dos bandos.

CAMPO Y METEOROLOGÍA

Gracias a las “influencias” de Ramón Maestre el encuentro se celebró en el flamante campo de hierba artificial del Campus Universitario, con vestuarios “ad hoc”. Las múltiples rayas de distintos colores provocaron algún despiste en los saques de banda. En la segunda parte los jugadores solicitaron un riego de socorro para atemperar la flama que despedía el caucho.

Tórrida mañana otoñal - parecía de verano - en la que el sol no dio ni un respiro a los contendientes, causando en ellos abundante sudoración y sofoquinas. Influyó en su rendimiento.

INCIDENCIAS Y ANÉCDOTAS

Obligaciones domésticas hicieron madrugar a Toni para desplazarse a Campollano; por lo que, a la salida, el autobús tuvo que dar un ligero rodeo para recogerlo. Este hecho despertó la calenturienta imaginación de algún componente del “Sindicato Piraña”; que, cuestionando ante la Organización el punto de encuentro - La Veleta -, propuso una recogida “puerta a puerta - para mayor comodidad de la plantilla.

Parada en el Restaurante Los Rosales de Almansa para recoger a Joaquín - con ligero retraso sobre la hora acordada - y dosis de avituallamiento, que tanto agrada al personal .

Motín a bordo, en protesta por las carencias de higiene del autobús. Se dio traslado ipso facto y de viva voz a Javier Montoya - boss del autobús - quién, capeando el temporal, susurró: que eso hería su autoestima. Esperemos que se solucione este, enquistado problema.

Una desconexión entre este comentarista y su enlace en el autobús, impide dar noticia sobre lo sucedido en el viaje de regreso.

TIEMPO GASTRONÓMICO

Concluido el partido los contendientes se desplazaron, conducidos por Javier y Ramón, en apacible paseo bajo las pérgolas cubiertas de buganvillas, hasta el Restaurante La Charca, dentro del campus, donde se celebró el ágape. Antes del inicio de la ingesta, Javier Martín García-Galán se dirigió a los comensales para anunciar su retirada - motu propio - como portavoz y cabeza visible del Arquitectos Alicante C.F., aprovechando que en el seno de su equipo hay nuevas y abundantes incorporaciones. Por parte del Arquitectos Albacete C.F., contestó a sus palabras, en representación de la Junta Directiva, su presidente, Ángel Martínez Henares, coetáneo de Javier, quien alabó y agradeció su papel y trabajo en pro del Fútbol Arquitectónico, en estos 25 años de singladura. A petición popular: ¡que se besen!, ¡que se besen! ...... se fundieron en un abrazo.

El menú estuvo a nivel de los acontecimientos: platos, al centro, de crudos, marinados y fritos, para abrir boca: y de cierre una paella que tuvo desigual aceptación. Vinos de la tierra, de buen cuerpo, y consumo abundante de “claras” para apaciguar la calorina sufrida durante el encuentro.

La copa de sobremesa se tomó en la terraza del restaurante, con animada charla, en la que se relataron anécdotas históricas y se propusieron ideas de futuro.

Los anfitriones tuvieron la deferencia con los albaceteños, de guiarlos, en un “architectural promenade” , para que pudiesen disfrutar con la visión de los edificios más emblemáticos del campus universitario alicantino.

COMENTARIO

A la postre, corrió más el galgo que el mastín de carreras. Al saltar al césped, se podía apreciar la notoria diferencia generacional entre el vetusto cuadro albaceteño y la abundancia de incorporaciones juveniles en el cuadro alicantino. Pero esta diferencia de años no se reflejó de inmediato en el juego: la movilidad y velocidad de los locales se veían neutralizadas por la previsión del juego y buen posicionamiento de los visitantes, con una sólida y experimentada defensa.

El primer aviso lo dieron los alicantinos, en el minuto 18 con un disparo al larguero, poniendo en evidencia la facilidad con que estaban desbordando a la línea medular de los manchegos, que sigue adoleciendo de su, sempiterno mal de desconexión, en la que su adalid, César, exhibió las mismas buenas maneras que la falta de visión para enlazar juego y encontrar el camino más idóneo hacía la portería contraria.

La salida de Julián al campo, mediada la primera parte, propició algún tímido intento personal de asalto a la portería de Carlos, que era neutralizado expeditivamente por los defensas, advertidos de la peligrosidad del “bicho”.

Con los cambios de refresco de la segunda parte, los de Albacete empezaron a estirarse y a esponjar sus posiciones, intentando construir un juego colectivo - que es lo debe ser el fútbol - ; pero el calor, el cansancio y la falta de ideas malograban ese empeño, frente a un rival que se anticipaba y recuperaba balones con suma comodidad.

El gol de Andrés, facilitado por el cambio vocacional de Emilio, de jugador a recogepelotas, les dio la puntilla, y si levantaron cabeza, fue para ver pasar los balones que la defensa - Leo se las pintaba solo - lanzaba hacía delante, buscando un rematador, para cuyo papel, nunca apareció el actor idóneo.

Los alicantinos celebraron el triunfo, conjurándose para salir de la mala racha que les acompaña en los últimos años de competición liguera.

Abilio