LIGA DE FÚTBOL ARQUITECTÓNICO TEMPORADA 2004-2005

5ª Jornada. 12 de Marzo de 2005

ARQUITECTOS BARCELONA C.F. 5

ARQUITECTOS ALBACETE C.F. 3

 

 


HAZAÑA IMPOSIBLE


LA BATUTA Y UBICUIDAD DE MANU RUBIO CONDUJERON AL JOVEN EQUIPO BARCELONÉS HACIA UNA CLARA VICTORIA.


FORMACIONES

ARQUITECTOS ALBACETE C.F.

ARQUITECTOS BARCELONA C.F.
ANTONIO AROCA GERARD PUIG
PEPE MASCAGNI JORDI ROMEU
BECERRA MARC ROSELL
BENITO MIGUEL BADOSA
ÁNGEL MASCAGNI FRANCESC BASCOMTE
LEO LLUÍS VIVES
BLAS MATIAS VIVES
JOTAJOTA ANTONIO ELIZONDO
CÉSAR MANU RUBIO
ÁNGEL MILHOJAVIC IMANOL MONTERO
TOMÁS IVÁN VIVAS
EMILIO NACHO MARTÍNEZ
AURELIO NACHO SALANOVA
ESTEBAN PACO DE PAZ
JULIÁN CARLOS LLINÁS
JUAN RUESCAS MARC ALVENTOSA
  FERNAN ROMEU

GOLES

Primera parte

1 - 0 (m 28). Penalti de Becerra a Nacho Martínez que él mismo se encarga de transformar en gol.

1 -1 (m 29). Rápida penetración por la banda de Julián mandando un pase atrás, que Tomás aprovecha para conseguir el empate

Segunda parte

2 -1 (m 15). Saque en falta de Marc Rosell. templado al segundo palo, que Manu Rubio cabecea a las mallas

3 - 1 (m 20). Saque de esquina de los barceloneses que, de nuevo, la cabeza de Manu Rubio, coloca el esférico en la meta.

3 - 2 (m 22). Pase en profundidad de Leo que controla Julián en el borde del área, disparando a media vuelta un potente dispara a gol.

3 - 3 (m 30). César eleva con astucia el balón por encima de la defensa, que recoge Julián, quién a bote pronto, lanza un tiro cruzado a gol.

4 - 3 (m 35). Barullo en el área manchega que aprovecha Francesc Bascomte para edelantar a los suyos en el marcador.

5 - 3 (m 39). Rápido contragolpe de los locales que culmina con disparo, que rechaza Antonio Aroca, quedando el balón en los pies de Paco de Paz que aprovecha para lograr el quinto y definitivo gol de los locales.

ARBITRO

Los equipos tuvieron que prolongar el tiempo de calentamiento esperando al arbitro que llegó con un poco retraso (problemas del tráfico).

Dirigió el encuentro José María Alventosa, antiguo componente del equipo de Barcelona que, por problemas articulares, ha tenido que dejar la práctica activa del fútbol, pero quiere continuar cerca de los compañeros, aunque sea de arbitro. Siguió el juego de lejos y el amor a los colores locales traslució en algunas de sus decisiones.

CAMPO Y METEOROLOGÍA

Los anfitriones designaron para disputar el encuentro, un campo de fútbol situado en La Roca del Vallés (a 30 km de Barcelona) dotado de un manto de césped artificial (última generación) que por su reciente construcción estaba en muy buen estado de conservación. De dimensiones adecuadas para la capacidad física de los contrincantes (los jugadores más expansivos comentaron que era algo estrecho).Carece de vestuarios de construcción sólida y permanente. Para este menester hay instalados unos módulos prefabricados translacionables (casetas de obra) en los que el personal anduvo algo constreñido y chapoteando el agua del suelo. A los últimos en la ducha, les aguardaba un agua gélida que hizo brotar de sus gaznates los más disonantes alaridos.

Se presentó la mañana con una ligera niebla y algo de viento que se fueron disipando y amainando hasta quedar un tiempo soleado y fresquito que agradecieron los disputantes.

INCIDENCIAS

Consciente de la levedad humana, la junta directiva del A.AB.C.F. preparó un sugestivo y ventajoso programa de viaje (3B) para afrontar este primer desplazamiento del equipo a Barcelona. Se cursó una invitación a toda la masa colegial, para que acompañase al equipo en esta ocasión, en aras a fomentar el trato intercolegiados y el amor fraternal. La respuesta fue nula. No, esta vez, la de los jugadores (¿por el pan baila el perro?), que concurrieron dieciséis, cinco de ellos con sus esposas (Mª Jesús, Paloma, Pepi, Rosa y Tona) las que, por su perseverancia, ya se han convertido en la facción femenina del equipo y casi un poder fáctico dentro de él. (Sus maniobras y argucias ponen, a veces, de manifiesto los puntos débiles de la presidencia).

A primera hora de la tarde del viernes, inició la expedición su andadura, hacia Barberá del Vallés, en el autobús de Javier Montoya (uno para la ida, otro para la vuelta), para desarrollar un apretado programa de actividades: deportivas, arquitectónicas, lúdicas y gastronómicas; que fue cumpliéndose con el apoyo y disciplina de todo el grupo (hubo flexibilidad y "buen rollito") con resultado final de: cuerpos extenuados / bolsillos exprimidos; y regreso al punto de partida a eso de las once y media de la noche del domingo.

La junta directiva del A.AB.C.F. se vio en un brete, para poder satisfacer las draconianas exigencias impuestas por el insaciable "Sindicato Piraña", tan amante de las subvenciones y el "gratis total". Cada vez con más adeptos y simpatizantes (?).

TIEMPO GASTRONÓMICO

Quedó justificado el largo desplazamiento hasta Can Palau, "Situada a Vilanova del Vallès, can Palau és una de les cases més antigues del poble i és coneix amb aquest nom des de fa més de mil anys. La masia va ser restaurada i adequada com a restaurant el 1974".

En un salón recoleto y acogedor, con excelente ambiente de cordialidad y camaradería, se sirvieron platos de genuina cocina catalana, destacando la vedella amb bolets, acompañados de buenos vinos del Penedés. Los más "ganosos" consiguieron degustar los sabrosos "calçots". (plato de temporada).

El C.O.A.B. hizo acto de presencia institucional en apoyo al fútbol arquitectónico ( a ver si cunde el ejemplo) por medio de su secretario Jorge Ozores, obsequiando a los de Albacete con un enjundioso libro sobre Arquitectura de Barcelona.

En tiempo de sobremesa el "alma mater" del equipo de Barcelona, Jordi Romeu, pronunció unas sabias palabras de bienvenida y agradecimiento que fueron cumplimentadas por las de Ángel Martínez Henares, presidente del equipo de Albacete (también veterano jugador - Ángel Milhojavic-) quien comparó el encuentro disputado y su resultado, con la batalla librada, en las playas de Barcelona, entre Don Quijote de La Mancha y el Caballero de la Blanca Luna, para regocijo de la audiencia.

COMENTARIO

Por motivos de salud, no estuvo en el banquillo Agustín Esparcia para organizar a los suyos; por lo que, fue la junta directiva, asesorada por los jugadores más expertos, la que se encargó de hacer la alineación y programar los cambios, asumiendo el papel de manager, en el banquillo, Ángel Milhojavic.

No descubrimos nada al afirmar que el cuadro albaceteño está cargado de jugadores más que veteranos aferrados a su propia impotencia y aspirando a permanecer en el terreno de juego en un espacio y durante un tiempo que son incapaces de llenar; pero hasta que se produzca la ansiada renovación (¿Para cuando, presidente?) esto es algo que sus dirigentes y afición tienen que sobrellevar.

Los barceloneses se presentaron con un equipo que rebosaba juventud y ganas de ganar, con elementos dotados de "oficio" y en excelente forma física. A destacar la presencia del histórico jugador Antonio Elizondo, que militó, tiempo ha, en varios equipos de la primera división española. Eso es afición.

Las casetas (vestuarios) fueron premonitorias para los visitantes, pues deberían ponerse el mono de trabajar duro si querían obtener algo que llevar a su casillero en esta contienda.

Con las fuerzas (pocas) enteras y bien posicionados los albaceteños iban conteniendo los continuos ataques de los catalanes y así pudieron aguantar la primera hora del partido, hasta que Becerra no se resignó a asumir la escapada de Nacho Martínez y lo derribó dentro del área (para ayudar a su equipo). Penalti y gol.

No duró mucho la alegría para los de casa. Julián, en un alarde de fuerza, se internó por la banda y sirvió un balón atrás que supo aprovechar Tomás para lograr la igualada.

El orden y concentración con que se emplearon los manchegos en la primera parte se fue perdiendo con la incorporación al juego de Ángel Milhojavic, y el abandono de su papel de manager, que fue ejercido de forma colegiada por el banquillo, planteándose un juego enloquecido y visceral de cambios que dieron al traste con el dispositivo táctico.

En la segunda mitad se hizo notoria la figura omnipresente de Manu Rubio que en dos ocasiones consecutivas, aprovechando su altura, colocó con su cabeza el balón en la portería contraria.

Con esta clara diferencia en el marcador, los manchegos no se vinieron abajo y sacando fuerzas de flaqueza (su espíritu luchador siempre ha sido seña de identidad) consiguieron en dos ocasiones mandar con acierto el balón al borde del área, que Julián pudo y supo aprovechar para lograr de nuevo la igualada. Esto hizo que la vesania se adueñase de la mente de algunos jugadores manchegos quienes, cual quijotes en desvarío, se lanzaron a plantear una singular batalla, pero enfrente estaba el Caballero de la Blanca Luna y todos sabemos como terminó aquel combate.